¿Qué regalarle a tu migrante en su visita navideña?

Tu amigo o familiar migrante vuelve a casa por Navidad....

Cierto es que algunas veces te entran tentaciones de hacerle un regalo para vengar ese queso marrón que sabía a plastilina que trajo porque es típico de allí. O esos regalices salados con amoniaco que les gustarán mucho a los de allí, pero a ti, sólo por probar medio, te dejó el estómago que ni que te hubieras comido un cenicero con sus colillas y todo.

Pero en el fondo les quieres, les perdonas esas exoticidades, porque total, se han hecho ya de allí, son un poco extranjeros. Y quieres hacerles un regalo que les guste de verdad.

La estrella de la muerte, por ejemplo. Un paquetito de nada que se lleva con toda facilidad en la maleta de cabina. Una cosa os digo: dejaron de celebrar el campeonato galáctico de tetris porque siempre ganaban migrantes con niños que vuelven a casa por Navidad: por esos juguetes de cajas imposibles (y en cantidades imposibles: que tacita a tacita, la maleta va reventando cremallera que es un gusto). No es que uno no agradezca el gesto, el migrante no protesta ni hace muecas (aunque internamente esté sudando la gota gorda) porque sabe que lo haces de corazón, porque le encanta lo que le has regalado y porque sabe que no te puedes hacer una idea de lo que es hacer la maleta cuando vuelves de Navidad.

Cuando empecé a pensar en este post llegué a la conclusión de que lo mejor que puedes regalarle es jamón, pero del güeno de verdad. No ocupa (criterio número uno), y a todo el mundo le gusta.

Pero no. No a todo el mundo le gusta: y lo que es más: igual su religión no se lo permite, o es vegetariano. O está a dieta. O vive en Australia, donde intentar entrar alimentos es un delito tal que pueden deportarte a tu país (hay un programa del aeropuerto de Sydney o algo así, donde salen pobres viejecillas chinas intentando pasar galletas en la maleta, y cuando les pilla la policía, tiemblan como si estuvieran intentando pasar drojas duras)...

Hmmm, pues entonces, ¿qué regalarle al migrante?... a algunos le gustan los libros, a otros les pesan en la maleta (cierto: el papel pesa mucho; además, si se te juntan muchos regalos-libro, maleta obesa fijo); a unos les regalan prendas que no se pueden poner porque en su segundo hogar hace demasiado frío, a otros les regalan prendas para irse al Polo Norte (y tampoco es para tanto); a otros les gusta que les regalen experiencias (que puedan usar antes de volverse); otros no quieren que les regalen nada-la presencia, estoy segura.

Así que regalar al migrante no es muy diferente de regalar a cualquiera: hay que conocer los gustos del regalado... salvo por una gran diferencia: se tiene que llevar tu regalo en la maleta junto con otros tantos : que si la estrella de la muerte por aquí, que si unas lámparas por allá...

Así que si el jamón o algo igualmente inofensivo a la par que ligero no es una opción, estírate y mándaselo por correo. Te lo agradecerá.

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