Generalizaciones y dogmas.

Ya he hablado antes de los estereotipos y las generalizaciones como enemigo número uno de convertir tu experiencia migrante en un aprendizaje y crecimiento personal.

Ya he hablado de los estereotipos referidos a personas.

Los alemanes no son cabezascuadradas. Ni siquiera en general. De los aproximadamente 80 millones de alemanes que pueblan el planeta, a nosotros, personalmente, nos parecerá razonable incluir algunos de aquellos que conozcamos dentro de tal categoría.

Por fortuna la antropología abandonó el intento de personificar nacionalidades.

Pero entonces, si no se puede generalizar, no se puede hacer ciencia.

Bueno, es que una cosa es generalizar sobre personas y otra bien distinta es describir modos de vida locales (y cuanto más reducida la localización, mejor).

De forma que no se dice: los alemanes son así.

Se dice, más bien: en tal pueblo de Alemania, es costumbre hacer así (y esto es por tal y cual razón, el contexto en el que sucede es este o aquel.)

Los estereotipos no son sólo los aplicados a las personas, son también todas aquellas cosas que aprendimos en BUP y se nos quedaron grabadas como esenciales, inamovibles, incriticables.

Y es un ejercicio de sano crecimiento someter de vez en cuando* a esas grandes y esenciales verdades a una perspectiva relativa. Más enriquecedor si cabe que el propio viajar, porque al fin y al cabo, de eso se trata el viaje, de sentir perplejidad.

Es quizá por eso, por ese romper esquemas, que disfruté tanto estudiando antropología. Y lo sigo haciendo.

*Aunque, como decía Hume, una vida no sería soportable ni práctica si a cada paso que doy tuviera que dudar de la existencia del suelo. Por eso digo de vez en cuando en lugar de siempre.

Comenta este post en Facebook

RECENT POSTS:
SEARCH BY TAGS:
  • b-facebook
  • Twitter Round
  • Instagram Black Round